Ondas gravitacionales. ¿Qué han encontrado?

El Instituto de Ciencias del Cosmos de la UB organiza un acto para seguir en directo los primeros resultados sobre la detección de ondas gravitacionales

 

Día:     jueves, 11 de febrero de 2016

Sitio:    Aula Enric Casassas. Facultad de Física, Universitat de Barcelona

Programa:

  • 16: 00h, presentación a cargo del físico teórico Roberto Emparan investigador ICREA en el ICCUB.
  • 16: 30h seguimiento (si es posible) de la retransmisión en directo de la rueda de prensa desde Washington.
  • 17:00 (hora estimada) Mesa redonda en la que participarán los investigadores del ICCUB: Roberto Emparan Miguel Zilhao, 

Hace 100 años que Einstein predijo la existencia de ondas gravitacionales. Este jueves científicos del MIT, el Caltech y la Colaboración Científica LIGO, reunidos por la Fundación Nacional de Ciencia (EEUU), explicarán a la comunidad científica en qué punto se encuentran los esfuerzos para detectar estas ondas. Con motivo de esta presentación del Instituto de Ciencias del Cosmos de la UB (ICCUB) ha organizado un acto de carácter divulgativo y abierto al público, para seguir en directo la retransmisión que hará LIGO. El acto tendrá lugar el jueves 11 de febrero a las 16h en el Aula Magna Enric Casassas de la Facultad de Física (Diagonal, 647. Barcelona).

El acto comenzará a las 16 h con una presentación a cargo del físico teórico Roberto Emparan investigador ICREA en el ICCUB. Posteriormente a las 16: 30h se seguirá la retransmisión en directo de la rueda de prensa desde Washington. Posteriormente a la UB, tendrá lugar una mesa redonda en la que participarán los investigadores del ICCUB Roberto Emparan Miguel Zilhao, Domènec Espriu, Jordi Miralda y Josep Maria Paredes estos dos últimos también del IEEC.

La importancia de las ondas gravitacionales

Las ondas gravitacionales fueron predichas por Albert Einstein en su teoría de la Relatividad General y su detección no sólo supondría un paso crucial en la validación de esta teoría: los sucesos que producen estas ondas son los más violentos del Universo, y por lo tanto tienen que ver con las condiciones extremas que ocurren en las colisiones de agujeros negros o el Big Bang.

Las ondas gravitacionales viajan a la velocidad de la luz, y en el rango detectable por LIGO, su frecuencia es del mismo orden que tienen las ondas sonoras, entre unos pocos Hz y kHz - unos 300 Hz (la nota Mi natural) por una colisión típica de agujeros negros. En muchos aspectos son más parecidas a las ondas sonoras que a las electromagnéticas: producen desplazamientos mecánicos de masas, pero para las ondas que podemos detectar en la Tierra los desplazamientos son más pequeños que el tamaño de un protón. Esto es debido a que la fuerza de la gravedad, en comparación con otras fuerzas como la electromagnética, es extremadamente débil y necesita masas y velocidades muy grandes para poder ser producidas en cantidad suficiente para ser detectadas. Por eso sólo se producen en gran cantidad en sucesos extraordinariamente violentos desde el punto de vista cosmológico.

Tecnología para la detección

La presentación coincide con la finalización del primer periodo de funcionamiento de los detectores LIGO, un sistema de dos detectores idénticos construidos con precisión para detectar vibraciones increíblemente pequeñas generadas por el paso de las ondas gravitacionales. Los detectores están ubicados en Livingston, Louisiana, y Hanford, Washington, a 3.000 km el uno del otro.
Los detectores son capaces de medir desplazamientos del orden de 10-18 metros (una milésima del radio de un protón). Para poder determinar que el efecto se debe al paso de una onda gravitacional (y no al de, por ejemplo, un camión cercano) se deben comparar detecciones producidas casi simultáneamente en los dos detectores, lo que descarta efectos locales. Además de LIGO, hay detectores similares aunque más pequeños y en fases menos avanzadas, en Italia (VIRGO), Alemania (GEO600) y Japón (TAMA300).

Más información:
https://www.ligo.caltech.edu/news/ligo20160208

Data: 

Miércoles, 10 Febrero, 2016